Esto solamente sucede
en México
Un día soleado, muy caluroso, iba Santiago en su coche
rumbo al Distrito Federal por la autopista Puebla-México, para su desgracia en
la caseta de cobro había una manifestación de profesores. Estaba muy angustiado
porque llegaría tarde a una entrevista de trabajo, su desesperación era tanta,
que aceleró su carro y los mató a todos y llegó feliz a su entrevista, pero
para su desgracia no lo contrataron porque no tenía experiencia laboral.
Autores:
Iridian Pozos
Velázquez
Luis Alberto
Martínez Carbajal
Jesús Vélez
Rosas
Cuento de Miguel Alejandro:
Corazón traicionero
Mane, un hombre exitoso en la vida y destacado futbolista que siempre apoyaba a sus amigos. Un día mientras jugaba fútbol con sus amigos se dio cuenta que ese equipo era muy pequeño para él, así que al terminar el partido comenzó a caminar sin rumbo para despejar sus ideas y en el trayecto vio a un equipo que jugaba notablemente mejor, se quedó contemplándolo todo el día.
Al día siguiente se encontró con aquel equipo y se acercó a uno de los integrantes a preguntar si su equipo estaba completo, él respondió que solo tenía un espacio disponible y, a su vez, le preguntó que si se quería unir. Mane respondió que lo pensaría y se marchó. Al siguiente partido no llegó el chico con quien jugaba Mane y le pareció buen día jugar con el otro equipo. Con facilidad pudo integrarse al equipo, al jugar se incorporó muy bien, tanto que el equipo le insistió que se uniera. Mane con tanta emoción aceptó. Él dejó de asistir a las prácticas de su viejo equipo y comenzó a juntarse más con sus nuevos compañeros.
Llegó el día en que se abrió una convocatoria para un torneo de fútbol, por lo que todos los equipos del área se inscribieron. Faltaba poco para que Mane jugara por primera vez un partido oficial con su nuevo equipo. Llegó el día y todos llegaron a tiempo. Mane se estaba preparando cuando de repente vio al equipo rival. Era nada más ni nada menos que su viejo equipo de fútbol. Al ver esta tragedia se puso muy nervioso y comenzó a preocuparse. El partido estuvo bastante cerca pero termino prevaleciendo el equipo rival, el ex-equipo de Mane. Ante ello, Mane se reconcilió con su viejo equipo, ahora traicionando a su nuevo equipo.
Miguel Alejandro Zepeda Ramírez
José Andrés Cadena Hernández
Gabriel Gómez Téllez
Cuento de José Antonio:
Más allá de una simple mirada
En
esa tarde lluviosa, todos corríamos para cubrirnos, cuando de pronto choqué con
una hermosa chica. Bastó solo una mirada para enamorarme de ella, pero para mi
suerte desde ese día jamás la volví a ver, yo sabía bien que se encontraba en
cualquier lugar del mundo, pero no sabía específicamente en dónde.
Pasaron
los días, la imagen de su rostro se quedó clavada en mi mente y mi corazón,
entonces decidí hacer un retrato, tiempo después mi familia y yo viajamos por
todo el mundo, en los lugares en los que llegábamos, preguntaba por esa chica,
cuyo nombre no sabía, y decidí ponerle uno, el cual era “Yhosa”, esta chica me
dejo muy intrigado por su gran belleza y lo que me transmitió al ver sus ojos,
me dio una sensación de que era una chica diferente a las demás.
Lugar
tras lugar que visitaba, preguntaba por ella, y yo desesperado por no saber
quién era, dónde vivía, quién era su familia y muchas cuestiones más.
Tres
meses después de un largo viaje decidí regresar a la Ciudad de México, dejé a
mi familia, no tenía más ganas de seguir, ya me había cansado de buscarla tanto.
Al salir del aeropuerto caminé con rumbo a una cafetería cercana, al llegar
ordené un café a la mesera que se encontraba de espaldas, al voltearse me di
cuenta que era ella, esa chica que había buscado por tanto tiempo, quien lo iba
a decir que en el lugar menos esperado la encontraría.
En
ese instante lo único que se me ocurrió fue preguntarle cómo se llamaba y en dónde
vivía, ella con una sonrisa en el rostro, me dijo su nombre, me llamo Quetzal.
Desde
entonces, las citas que teníamos eran continuas, después de 6 meses de
conocerla, Quetzal, se fue de la ciudad. Pasaron días, semanas, meses, años
enteros, en la busca de esa mujer, que me dejo sin ninguna explicación, de la
cual yo me enamoré con una gran intensidad, ya pasaron 6 años y aún no sé nada
de ella.
Mi
angustia, me mata poco a poco, ya no sé qué hacer, su recuerdo aún persiste en
mi corazón, es como si la tuviera entre mis brazos, como en la ocasión que la
conocí. Mi amor por ella, es más grande que el Golfo, más intenso que el Pacífico,
más fuerte que las corrientes del Atlántico.
Y
aunque el tiempo que pude estar junto a esa bella mujer, no le pude demostrar
mi gran amor, y al final de todo, solo fue más allá de una simple mirada, que
para ella no fue nada más que una amistad.
Sigo
esperando alguna pista de ella, para poder demostrárselo, pero no sé si aún es
tiempo, si aún ella sigue sola, si ella aún quiere saber algo de mí, no sé qué
hice mal, para que se fuera de la ciudad, son tantas mis cuestiones, que me
desespero. Aún sigo esperando y no tengo respuesta alguna.
Tan solo fue un amor a primera vista, que
jamás fue correspondido.
Autores:
Jiménez Villafán Berenice
López Ramírez José Antonio
Pérez Sánchez Arely del Carmen
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